Una detención puede generar miedo y confusión. Mantener la calma y conocer tus derechos puede ayudarte a evitar decisiones que afecten tu defensa.
1. Mantén la calma
No opongas resistencia física ni confrontes a la autoridad. Procura observar y recordar el lugar, la hora y las circunstancias de la detención.
2. Pregunta por qué te detienen
La autoridad debe informarte el motivo de la detención y los hechos que te atribuye.
3. Solicita un defensor
Di claramente:
“Quiero hablar con mi defensor antes de declarar”.
Si no cuentas con un abogado particular, tienes derecho a solicitar un defensor público.
4. Puedes guardar silencio
Proporciona tus datos de identidad, pero no estás obligado a declarar sobre los hechos sin la presencia de tu defensor. Guardar silencio no debe utilizarse en tu contra.
5. Comunícate con alguien
Solicita comunicarte con un familiar y con tu defensor. Si eres extranjero, también puedes pedir que se informe a tu consulado.
6. No firmes algo que no comprendas
Lee cualquier documento y revísalo con tu defensor antes de firmarlo. Informa inmediatamente si sufriste amenazas, golpes o malos tratos.
7. Debes ser presentado ante la autoridad
La policía debe ponerte sin demora injustificada a disposición del Ministerio Público o de la autoridad correspondiente. Posteriormente, un juez puede revisar si la detención fue legal.
Importante
Esta información es general y no sustituye la asesoría de un abogado. Cada detención debe analizarse según sus circunstancias.
Nota sobre este texto
Su contenido es de carácter informativo y general. No constituye asesoría jurídica ni sustituye la valoración individual de un asunto concreto, que siempre depende de sus hechos, su etapa procesal y las constancias que obren en él. Si enfrenta una situación de esta naturaleza, consulte a un abogado antes de tomar cualquier decisión.